El mezcal más allá de ser una bebida alcohólica, emblema de la cultura mexicana. El mezcal también posee un gran legado histórico y ancestral. Y entre este legado se cuenta que el mezcal tiene propiedades curativas.
Una de las creencias más populares es que el mezcal posee el don para curar el resfriado, gripe o tos.
El mezcal, aun siendo una bebida alcohólica, contiene ciertos beneficios para la salud. El más importante de ellos es el mejoramiento de la digestión y/o mantener una buena salud intestinal.
En concreto, el mezcal se recomienda para «comidas pesadas» que este tipo de comidas suele tener varias grasas o chiles, que no cualquier estómago puede soportar. Suele tomarse 1 copita de mezcal antes de una comida para mejorar la digestión.
Y por supuesto su innegable relajación de la común borrachera.
El mezcal suele usarse para curar la gripe, aunque este beneficio no ha sido investigado y comprobado como tal. Mezclar mezcal con jugo limón pueden aligerar los síntomas de la gripe, pero no acaban con el virus.
El mezcal en la medicina llega a ser un buen antiinflamatorio, elaborar cataplasmas de hierbas curativas que desinflaman sobre todo codos y rodillas.
También el mezcal ha demostrado en estudios que cuenta con propiedades que mejoran la circulación sanguínea, ayudando a evitar enfermedades del corazón.
El mezcal es una buena bebida para mejorar tu digestión. En especial para comidas pesadas que contengan varias grasas o chiles.
Sí, el mezcal está comprobado que puede bajar los niveles de azúcar. Pero no es recomendable si eres diabetico.
El mezcal con mucho jugo de limón, puede ayudar para la tos, pero no elimina el virus de la gripe.